Navegación

El campeón «Cara de Niño»en el Salón de la Fama de NY

El excampeón mundial mexicano Marco Antonio Barrera ya tiene su sitio entre los grandes del boxeo, “El asesino con cara de niño” ingresó al  Salón de la Fama del Boxeo Internacional con sede en Canastota, Nueva York.

Barrera, colgó los guantes en 2011, ha sido uno de los mejores boxeadores mexicanos de los últimos años y compartió rivalidad con Juan Manuel Márquez y con Erik Morales, sus peleas con este último han pasado a la historia del boxeo, también es recordado por acabar con el invicto de Naseem Hamed.

Fue campeón campeón mundial  supergallo (OMB), pluma del CMB) y superpluma del CMB y de la FIB. Es el decimocuarto mexicano en formar parte del Salón de la Fama, actualmente forman parte de él, Arizmendi, Carlos Palomino, Rubén “Púa” Olivares, Vicente Saldívar, Daniel Zaragoza, Salvador Sánchez, Miguel Canto, Humberto “Chiquita” González, Ricardo “Finito” López, JC Chávez , Carlos Zárate, Lupe Pintor y Pipino Cuevas.

Acumuló títulos en peso pluma junior, peso pluma y peso ligero junior. La revista THE RING lo reconoció como campeón de peso pluma desde junio de 2002 hasta noviembre de 2003, y su récord en peleas por el título fue de 23-5 (14 nocauts). Realmente el nombre de Marco Antonio Barrera no se asocia con cinturones y defensas del título, es recordado por su excelencia en el ring. También por ser uno de los nombres propios de una de las mejores eras en la historia del boxeo.

Barrera fue uno de los impulsores de un cambio importante en el boxeo. Se inició una época en la que los grandes luchadores de las categorías más pequeñas estaban dominadas por boxeadores mexicanos o americanos de ascendencia mexicana. Se iniciaba el comienzo de la globalización del boxeo. Por primera vez, los aficionados estadounidenses mostraban interés por peleadores de otros países, en el caso de los boxeadores aztecas, especial mención para Marco Antonio Barrera y Erik Morales, Ricardo López y Juan Manuel Márquez.

Otra de las grandes noches de Marco Antonio Barrera fue el duelo ante el Príncipe Naseem Hamed, británico de origen yemení. «Prince» Hamed era un boxeador descarado, emocionante y muy hablador, una atracción, en definitiva un showmen. Un boxeador amado y odiado a partes iguales.

Esa noche de 2001 Marco Antonio Barrera le dio una auténtica clase de boxeo al británico. Fue superior desde la primera campanada a la última. Dos jueces anotaron la pelea 115-112, y el tercero completó la decisión unánime de Barrera con un marcador de 116-111. Si no fuera por que el mexicano fue penalizado en la última ronda la victoria hubiera sido más abultada.

Barrera era sin duda un boxeador diferente, compaginaba sus batallas en los cuadriláteros con sus estudios de derecho en la Universidad La Salle en la Ciudad de México. Tampoco había nacido en la pobreza como muchos de sus compatriotas boxeadores. Sin ir mas lejos, su padre trabajó en la industria cinematográfica mexicana.

Muy diferente era la historia de su gran rival sobre los cuadriláteros, Erik Morales, quien provenía de las calles más complicadas de Tijuana.

Se vieron las caras hasta en tres ocasiones. Dos victorias para Marco Antonio Barrera y una para «El Terrible» Morales. Aunque muchos son los que a día de hoy aún discuten sobre el resultado de esta trilogía, en especial sobre los dos primeros duelos. Sin embargo de lo que nadie duda es que la trilogía ofrecida entre Barrera y Morales es una de las más duras que se recuerdan.

El primer combate es recordado por su brutalidad. Esa trilogía emanaba una rivalidad pocas veces vista, una batalla social, psicológica y personal. Ciudad de México vs Tijuana. Estilos diferentes. Tal vez no había suficiente espacio en la cima para los dos, o simplemente se disputaban el ocupar el lugar que dejaba Chávez. Probablemente todo.

Podría Interesarte

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

SÍGUENOS
RECIENTE