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El mundo entero lloró al Chapecoense en su trágica noche colombiana

En Brasil no solo se recuerda a este club, sino también en Colombia se conmemorará el tercer  aniversario luctuoso del desafortunado accidente aéreo en el que perdieron la vida 71 personas, entre ellas 19 jugadores, 14 miembros de la comisión técnica y nueve directivos del club del sur de Brasil.

A las 10:00 de la noche, hora local de Colombia, el vuelo 2933 de la aerolínea LaMia desapareció del radar cuando estaba por aterrizar en el Aeropuerto Internacional de Rionegro, que se encuentra en la Ciudad de Medellín.

El avión que había partido de Bolivia cayó en un cerro conocido como “El Gordo”, ubicado a unos 2.600 metros de altura en el municipio de La Unión.

El club que en 2009 disputaba la cuarta división de su país, hace un año llegaba a la primera final internacional en su historia frente al Atlético Nacional de Colombia por la Copa Sudamericana.

A casi tres años de la tragedia del Chapecoense, las investigaciones han dictaminado que el avión iba corto de combustible y con sobrepeso. El fallecido piloto fue responsabilizado así como una decena de funcionarios de la aerolínea quienes se encuentran en prisión en Bolivia.

En la cima de la montaña, hoy conocida como »Cerro Chapecoense», se encuentra una réplica en madera del avión a pequeña escala junto a dos columnas de ladrillo, una de ellas coronada con llantas del tren de aterrizaje y la otra, con un balón apenas inflado.

Chapecoense fue fundado el 14 de mayo de 1973, luego de la unión del Atlético Chapecó e Independiente F.C., una iniciativa del Gobierno de Chapecó para incentivar el deporte y en particular, el fútbol en la región.

En 1977 ganó el título local del torneo Catarinense que le dio el cupo para el campeonato brasileño, el cual disputó en 1978 y 1979, como primer logro de este club que luego de cinco años de ser fundado estaba jugando al lado de los grandes equipos de Brasil. Después, llegaron los momentos complicados para el equipo que no volvió a tener protagonismo.

En 1991 y 1995 disputó la final del campeonato local, pero perdió contra Criciúma. En 1996 volvió a ser campeón del Catarinense al derrotan al Joinville. Pero el mal momento para el club regresó por los problemas económicos que lo dejaron al borde de la desaparición. En 2005, empresarios de Chapecó tomaron las riendas del equipo y empezaron la reconstrucción.

Chapecoense comenzó con el ascenso desde la cuarta división del fútbol brasileño, y en 2013, de la mano del técnico Gilmar Dal Pozzo, clasificó a la primera división de Brasil, luego de 34 años, regresó a  estar en la élite, una gesta para le pequeño equipo de Santa Catarina.

Chapecoense no se conformó con ascender, y en medio de los históricos del fútbol brasileño logró el cupo a la Copa Suramericana de 2015 en la Copa de Brasil. El 19 de agosto fue su debut internacional con empate 1-1 frente a Ponte Preta, en el duelo de vuelta ganó 3-1. En octavos enfrentó a Libertad de Paraguay, los dos partidos terminaron empatados 1-1 y la definición se fue a los penaltis con victoria 5-4; el pequeño equipo estaba entre los ocho mejores equipos de Suramérica.

En los cuartos de final su rival fue el encopetado River Plate, luego de estar jugando el torneo Catarinense pasaron a disputar un partido en el mítico Monumental de Buenos Aires (Argentina). En la ida perdieron 3-1 y en la vuelta dieron la pelea y ganaron 2-1, le faltó un gol a Chapecoense para obligar a la definición por penaltis, pero en la retina del continente quedó la  buena imagen de un equipo sin historia que buscaba un lugar entre los mejores de Suramérica.

En 2016, Chapecoense regresó a la Copa Suramericana; en la segunda ronda eliminó a Cuiabá 4-2; en octavos dio el golpe de opinión al eliminar a Independiente por penaltis; en cuartos superó a Junior con un global de 3-1; y en la semifinal, San Lorenzo también vio la derrota, otro grande cayó ante el equipo que tres años antes estaba en la segunda división de Brasil, pero con orden administrativo y jugadores comprometidos se metieron en una final continental.

En la final enfrentarían a Atlético Nacional, el club antioqueño, campeón en 2016 de la Copa Libertadores, buscaba el doblete con la Suramericana, un logro que ningún equipo había conseguido antes. La final estaba lista, los brasileños viajaban hacia Medellín para el partido de ida, pero en el vuelo LMI2933, del 28 de noviembre, la tragedia llegó a la historia del equipo que con mucho sacrificio llegó hasta lo más alto del fútbol internacional. En el accidente aéreo en La Unión, murieron 19 jugadores y todo el cuerpo técnico del equipo, en total 71 personas.

Luego de este accidente, el mundo del fútbol se unió alrededor de Chapecoense. Nacional desistió del título y la Conmebol le entregó de forma honorífica la corona. Homenajes, apoyo económico y moral, llegaron desde todos los estadios del mundo, un balón no rodó sin antes recordar al equipo que creció desde una pequeña ciudad en Brasil, y se metió entre los mejores de su país y de todo el continente.

Este 28 de noviembre se cumplieran tres años del trágico accidente que se llevó la vida de 71 personas después que el vuelo 2933 de la compañía LaMia se estrelló en Cerro Gordo (Colombia) a causa del exceso de peso y la falta de combustible.

Fueron seis los supervivientes de aquel recordado episodio entre los que sobrevivieron tres futbolistas, un periodista, una de las azafatas y el mecánico de aviones. Tras meses de recuperación lograron retomar sus vidas de la mejor forma que pudieron.

Alan Ruschel 

fue el primer sobreviviente que se rescató de aquella terrorífica escena. Fue trasladado al hospital y fue sometido a dos cirugías en la columna y corrió riesgo de quedar parapléjico.

En agosto del 2017 recibió, junto a sus dos compañeros, una ovación de todo el Camp Nou tras disputar el Trofeo Joan Gamper, primera vez que disputaba unos minutos en cancha luego del accidente. Ruschel fue el único que pudo volver a jugar profesionalmente hasta el momento. Si bien sólo jugó en siete encuentros en lo que va del 2018, en dos de ellos pudo completar los 90 minutos (frente a EC Vitoria y San Pablo).

Helio Neto

El defensor central Helio Neto fue el último en ser rescatado. Estuvo en estado crítico y recibió distintas operaciones. En enero del 2017 consiguió volver a caminar por sus propios medios y recibía una noticia esperanzadora: su carrera futbolística podía seguir en pie.

Se pensaba que sería el primer jugador sobreviviente en regresar a los terrenos de juego, pero aún no lo ha hecho. Hélio Zampier, que juega de defensa central y tiene 33 años, aún no ha vuelto a jugar oficialmente (sí lo hizo en partidos amistosos). Hoy disfruta de su vida junto a su esposa e hijos y continúa trabajando para volver.

Jackson Follmann

 Es el ejemplo de vida y superación que dejó el trágico episodio. Era un prometedor arquero de solo 24 años cuando sucedió. Finalmente y contra todas sus expectativas tuvo que abandonar su carrera profesional tras el accidente, tuvieron que amputarle la pierna derecha y operar su tobillo izquierdo.

En febrero del 2017 comenzó su nueva vida junto a su prótesis. «Voy a tratar de familiarizarme con mi nuevo cuerpo y espero adaptarme rápido. Y quién sabe si pueda estar en unos Juegos Paralímpicos de aquí a unos años», aseguraba el brasileño que nunca bajó los brazos y siempre buscaba verle el lado positivo a las cosas. Follmann se convirtió en el Embajador de la Asociación Chapecoense de Fútbol y comparte su día a día en las redes sociales.

Rafael Henzel 

El periodista viajaba en aquel vuelo con la intensión de relatar al equipo de su vida, junto a otros 20 colegas. Pasó un mes en el hospital de Medellín hasta que regresó a Chapecó, continó ejerciendo su profesión en Radio Oeste Capital como locutor, además de narrar partidos del equipo brasileño y dar charlas sobre lo ocurrido.

Lamentablemente falleció en marzo luego de sufrir un infarto mientras jugaba fútbol con sus amigos.

El brasileño de 45 años de edad fue trasladado al Hospital Regional de Chapecó, lugar en el cual fue confirmado el fallecimiento.

Ximena Suárez

La azafata de LaMia fue la última en abandonar el hospital de Colombia. Ximena Suárez fue una de las que más daños psicológicos tuvo, a tal punto que no pudo continuar con su profesión principal, dedicándose exclusivamente a modelar, tal como lo muestra en sus redes sociales.

Erwin Tumiri

El mecánico de aviones que menos heridas físicas sufrió, continúa trabajando en todo lo relacionado a la aeronáutica y sigue perfeccionándose para ser piloto comercial en Bolivia, ciudad de la cual es originaria la compañía LaMia.

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