Navegación

Noé Hernández,de albañil a la gloria olímpica y su trágico final

Noé Hernández, originario del municipio de Chimalhuacán, Estado de México, nació el 15 de marzo de 1978. A los 14 años comenzó su carrera deportiva, luego invitación que le extendieron sus profesores de educación física.

Hernández Valentín debutó a nivel mundial en 1997 durante el Campeonato Internacional de Marcha, en esa ocasión no logró un lugar destacado debido a la falta de preparación; fue hasta en 1999 cuando “El Chivo” logró clasificarse al Campeonato Centroamericano y del Caribe en Bridgetown, Barbados donde ganó el oro tras cronometrar un tiempo de una hora 20 segundos y 49 segundos. Al inicio de su carrera utilizó equipo prestado para concretar sus entrenamientos.

Para los Juegos Olímpicos de Sidney 2000, Noé Hernández no figuraba en la lista de los mejores marchistas del mundo, ni siquiera estaba considerado para llegar entre los primeros 20 competidores en cruzar la meta; en contra de los pronósticos, el mexiquense logró colgarse la medalla de plata en la marcha, prueba que terminó sin ninguna amonestación.

El rendimiento de Hernández Valentín vino a menos luego de la gloria olímpica, porque en 2001 en el Campeonato Mundial de Atletismo celebrado en Edmonton, Canadá  el mexicano fue descalificado tras ser amonestado tres veces en la competencia. Posteriormente, durante la Copa del Mundo de Marcha 2002 en Turín, Italia, en llegó en la cuarta posición al marcar un tiempo de una hora 22 minutos y 50 segundos; y se ausentó de los Centroamericanos de El Salvador por una lesión.

Un año más tarde, Noé Hernández se reencontró con su ritmo y logró posicionarse en cuarto lugar del Campeonato Mundial de la especialidad en París, Francia, tras registrar un tiempo de una hora 18 minutos y 14 segundos, la mejor marca de su carrera.

Después de ser descalificado en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 por “flotar” durante la competencia, diversas cirugías y una lesión en la rodilla, el marchista decidió retirarse de la marcha; y ocupó cargos burocráticos en los últimos años, el último de ellos como Director de Deporte del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el Estado de México.

Según algunos dirigentes, el principal problema de Noé Hernández para que su carrera haya sido de altibajos, es el constante rompimiento de relaciones que ha tenido con diferentes entrenadores desde que ganó la plata australiana.
En Sydney fue entrenado por Pedro Aroche, pero sin conocerse a ciencia cierta los motivos, este binomio dejó de trabajar de manera conjunta, Noé decidió entonces que su esposa Vianey Pedraza fuera quien dirigiera sus entrenamientos.

La decisión provocó un sinfín de comentarios negativos hacia el andarín, sobre todo se dudó de la capacidad como entrenadora de Vianey, hasta que en el 2002, Adrián Navarro se integró al equipo de trabajo como entrenador titular, tras el acuerdo al que llegaron la Federación Mexicana de Atletismo, la Comisión Nacional de Marcha, el Compromiso Integral de México con sus Atletas y el seleccionado nacional.

El chivo, como le decían sus amigos, alcanzó todos sus sueños: De ser albañil a la gloria olímpica…

Una operación de rodilla en 2006 inició el camino de su retiro. El 30 de diciembre del 2012, a sus 34 años, fue hospitalizado por un impacto de bala que recibió en un centro nocturno en Los Reyes, La Paz. Fallecieron dos personas. Noé perdió el ojo izquierdo y el derecho lo tenía afectado…

El 16 de Enero de 2013, a las 11:44 horas, Noé fue encontrado inconsciente en su casa, en el barrio de Xochiaca. El parte médico indicó que perdió la vida por un paro cardio respiratorio…

A las 12:15 se apagó la vida de un medallista olímpico, de un hombre, un atleta que luchó siempre por sus sueños..

Podría Interesarte

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

SÍGUENOS
RECIENTE