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Baldomero»Melo» Almada el mexicano que rompió el racismo con los Red Sox

Baldomero «Mel» Almada Quirós (7 de febrero de 1913 – 13 de agosto de 1988) fue un jardinero central en las Grandes Ligas de Béisbol que jugó desde 1933 hasta 1939 para los Medias Rojas de Boston (1933–37), Senadores de Washington (1937–38), St. Louis Browns (1938–39) y Brooklyn Dodgers (1939), zurdo nato.

Originaria de Huatabampo , Sonora , México , Almada hizo historia al convertirse en el primer jugador de béisbol mexicano en jugar en las Grandes Ligas.

En 1914, el niño de año y medio de edad Baldomero Almada Quirós y sus hermanos Luis, Amelia, Esther, Concepción, Aurora, Carmen y Neli, llegaron a Los Angeles, California acompañados de sus padres en una emigración más de nativos mexicanos a la Unión Americana. El señor Almada recién había tomado el cargo de Cónsul de México en Los Angeles, sirviendo además como agregado comercial para beneficio de ambos países. Su esposa, Amelia Quirós y sus hijos iniciarían una aventura en tierras «gringas» obligado por las circunstancias, pues el diplomático Almada consideró la oportunidad de un mayor desarrollo para él y su familia al ejercer su profesión en los Estados Unidos, pues México atravesaba por un tiempo en el que la revolución entraba en su segundo y decisivo período tras el asesinato de Madero en 1913.

«Melo» destacaba en el atletismo y en el futbol americano en sus años juveniles; pero el béisbol fue su pasión.

Cuando la Liga de la ciudad de Los Angeles comenzó en 1930, el jovencito de 17 años participó con el club de su escuela conectando 5 hits en el primer partido, uno de ellos cuadrangular, en un equipo en el que brilló como lanzador y jardinero. También alineó en una liga semiprofesional con el William Lane Junior Legion Post en el área llamada “El Paso”.

Cuando «Melo» se graduó de High School, se unió a su hermano mayor para jugar en el club Seattle Indians; el manager Ernie Johnson quedó impresionado de su potencial y le recomendó convertirse en jardinero y dejar la loma de pitcheo.

Para la temporada de 1932 «Melo» Almada ya tenía una posición con Seattle y en 127 juegos bateó para .311 con 438 turnos al bat con 28 bases robadas; su hermano Lou pasó a los San Francisco Missions y no lo hizo tan mal al promediar .320.

Para marzo de 1933 Melo se convirtió en el mejor prospecto jardinero de la Liga de la Costa; el 8 de abril bateó de 5-5 con un doblete; pegó cuatro hits en cuatro ocasiones con una seguidilla de 17 hits entre mayo 28 y junio 11; todos comentaban que seguramente iría a Grandes Ligas a sus 20 años y así fue, pues Eddie Collins lo firmó para los Medias Rojas de Boston el 2 de julio en una transacción que involucró al segunda base Freddie Muller por $40 mil dólares; esa transacción salvó al equipo de Seattle del colapso financiero según se comentó tiempo después. Almada se quedó con los Indian Seattle por el resto de la temporada, aunque Muller, campeón jonronero en 1932, debutó con Boston seis días después finalizando la temporada con .188 en 15 juegos; al año siguiente se despidió del béisbol.

Con la noticia de que Almada iría a Grandes Ligas hubo celebración en la colonia mexicana de Los Angeles; el día 23 de julio se organizó el “día de Almada” participando el cónsul mexicano Alejandro V. Martínez y Rosita Moreno, la hermosa actriz mexicana de Fox Studios; también encabezaron la celebración los boxeadores Kid Azteca y Babe Face Casanova; Seattle perdió los dos juegos programados ante los Hollywood Sheiks y Almada se fue de 7-2.

Para los que no lo saben, por aquellas décadas (1930),  el equipo de Boston ganó fama por ser uno de los más racistas de la liga, sino es que el más. Fue el último en alinear a un jugador negro, Pumpsie Green en 1959, y lo hicieron de manera forzada pues fueron demandados por discriminación. Siguieron teniendo políticas discriminatorias por lo que todavía para la década de 1980, habría demandas en su contra por este crimen.

Sin embargo, contrario a esta fama de racistas, los Medias Rojas fueron el primer equipo en debutar a un mexicano, Baldomero “Melo” Almada ¿Cómo podemos entender esta contratación? ¿Públicamente, cómo se le trató al mexicano en el equipo?, ¿Por qué el dueño de aquellos años, Tom Yawky se resistió a contratar negros pero no tuvo problemas firmando a un mexicano? Si el primer negro que debutó en las ligas mayores lo hizo en 1947, Podemos decir que Melo Almada rompió la barrera racial primero al debutar en 1933.

Después de 5 temporadas en Boston, Almada fue cambiado a los senadores de Washington en 1937, como parte de un intercambio de cinco hombres. A pesar de su fuerte comienzo con Boston, fue en Washington donde sintió que mejoró más sus golpes, atribuyendo al futuro miembro del Salón de la Fama y al entonces gerente de los senadores Bucky Harris por su producción en el plato:

«Bucky me dijo que era un bateador nato», dijo al Los Angeles Times . «Y que podría ir a la ciudad si usara un murciélago más pesado, treinta y cinco onzas en lugar de treinta y tres, y cambiar mi postura y esperar a los buenos».

Lo que sea que Almada cambió valió la pena, ya que registró una racha de bateo de 29 juegos la siguiente temporada con los St. Louis Browns. Según SABR, fue el tercero más largo de un jugador hispano de grandes ligas en el siglo XX.

Después de una temporada más con los Dodgers de Brooklyn en 1939, Almada dejó las Ligas Mayores.

Lo instalaron en El Salón de la Fama del Béisbol Profesional de México en 1971, pero siempre sirvió como un ícono para los jugadores de pelota mexicanos con el sueño de llegar al espectáculo.

“Le dije una vez a un grupo de reporteros en Navojoa que algún día veríamos a un niño de uno de esos ejidos llegar a las ligas mayores. Se rieron de mí ”, dijo Almada al Arizona Daily Star . “Pero aquí está. Y es lo mejor que le puede pasar al mundo del deporte. El deporte es un estímulo moral. Los niños lo idolatran, y los niños necesitan ídolos «.

Casi 50 años después del debut de Almada, Fernando Valenzuela explotó en la escena del béisbol con el mismo fervor que su predecesor.

En una carrera de siete temporadas, Almada registró un promedio de bateo de .284 con 15 jonrones y 197 carreras impulsadas en 646 juegos.

No hay duda que aquel jovencito mexicano, Baldomero “Melo” Almada, logró cautivar al público norteamericano con sus veloces desplazamientos en el jardín central y sus momentos brillantes con el bat en la época dorada de Ruth, Gehrig y compañía.

Se dice que Almada pudo haberse quedado mucho más tiempo en la pelota, pero su prematuro retiro seguirá siendo un tema para el análisis; en 1971 fue elegido al Salón de la Fama del béisbol mexicano; en los años 80’s vivió en Tucson, y según el escritor Keith Rosenblum, en entrevista personal, Baldomero manifestó que nunca experimentó discriminación en el béisbol aunque hubo momentos de humillación; frecuentemente alguien le decía en el camino: “… hey… maldito mexicano….con eso que haces crees que puedes sentirte americano?”.. Más tarde se arregló en la Liga Mexicana del Pacífico . 

Mel Almada murió en su estado natal de Sonora, México, a los 75 años.

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