Navegación

La historia de la leyenda del tenis mexicano,Yolanda Ramírez

Yolanda Ramírez dice presente para las mujeres. Originaria de Puebla, no se tiene duda de que Yola ha sido la mejor exponente del tenis femenil mexicano.

Ramírez inició con la raqueta cuando todavía era una niña y su primer gran ejemplo fue su hermana, de quien aprendió al verla jugar. Seguro en esos momentos Yolanda no se imaginaba, ni cerca, lo que llegaría a ser.

Junto a Rosa “La Pajarita” Reyes, Yola formó una de las duplas más importantes que se recuerden en México y su gran cúspide la alcanzaron en 1958, cuando conquistaron Roland Garros. Sin embargo, ese fue el primero de dos trofeos que Ramírez alzó ese año en la arcilla de Francia, pues también se coronó en dobles mixtos.

Wimbledon fue el otro Grand Slam preferido de Yola, ya que en tres años consecutivos (1957, 1958, 1959)  logró llegar a las semifinales en dobles, junto a su inseparable Rosa. Por desgracia, en todas las oportunidades tuvieron que conformarse con quedarse a un paso del partido decisivo.

Yolanda Ramírez y Partida  cuyos logros nacionales e internacionales no han podido ser igualados hasta la fecha por ninguna tenista local. Ocho veces campeona nacional, ganadora de decenas de títulos internacionales en singles, dobles y mixtos; medallista en ocho ocasiones en Juegos Panamericanos y seis en Centroamericanos, siete veces finalista en torneos de Grand Slam y campeona de Roland Garros en dobles (1958) y mixtos (1959); considerada la número uno del mundo en 1961 por la revista Tennis Magazine Internacional, editada en Montecarlo, y nombrada Tenista Mexicana del Milenio.

Gracias a sus resultados en ambos torneos, la tenista poblana se ganó un lugar privilegiado en la historia, pues fue inducida al Salón de la Fama del Abierto francés y londinense, dejando claro que sus resultados en la cancha no fueron menores.

Sin embargo, Ramírez no sólo fue una excelente jugadora en modalidad de dobles, ya que también se dio el lujo de ser una gran tenista en solitario. Sus 29 campeonatos en singles la acompañan como respaldo.

La gran “deuda” que dejó Yola en su camino fue no conquistar un major en singles, aunque estuvo realmente cerca de hacerlo. En Roland Garros fue finalista en dos ocasiones (1960, 1961), mientras que en el Australian Open fue capaz de llegar a las semifinales en 1962. Aunque eso no desacredita, ni un poco, la gran carrera que realizó.

Ya retirada, Yola siguió dentro del deporte que la hizo una leyenda y formó a varios jugadores que también tuvieron éxito. Su aprendiz más adelantada fue Gigi Fernández,jugadora dominicana que logró conquistar cuatro grandes en su carrera.

Yolanda Ramírez tiene un lugar privilegiado en el tenis mundial, pero sus partidos, finales y títulos son más que recordados por los aficionados mexicanos, hoy carentes de grandes resultados dentro del deporte blanco. Es por eso que nadie duda de que Yola es la mejor de la historia azteca. Y así será por varios años más.

Rafael Osuna es indudablemente el mejor tenista mexicano de todos los tiempos, pero en lo que respecta a las mujeres, no hay en la historia de este país quien siquiera se acerque a los logros deportivos de Yolanda Ramírez. Son los números los que hablan por sí mismos y confirman el nivel de Yola:

Campeona de Roland Garros en dobles (1958)

Campeona de Roland Garros en mixtos (1959)

7 veces finalista de torneos de Grand Slam

8 veces campeona nacional

8 veces medallista en Juegos Panamericanos

6 veces en Centroamericanos Considerada por la revista Tennis Magazine como la No. 1 del mundo en 1961

Ahora, la historia de Yola, nacida en 1935 en la Ciudad de México, se ha plasmado en un libro titulado “Yola Ramírez-Historia de una Leyenda”, escrito por Enrique Delfín y patrocinado por la empresa Crédito Real.

Podría Interesarte

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

SÍGUENOS
RECIENTE