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Marco Antonio»Diablo»Etcheverry,de Bolivia para el mundo

«Hay una sola persona del ambiente del fútbol con la que reaccionaría a las piñas si me lo encontrara por la calle. Arturo Brizio Carter, el mexicano que me dejó jugar menos de tres minutos en un Mundial, no solo fue un pésimo árbitro sino también un cobarde».comentó el «Diablo»Etcheverry en una entrevista en su pais Bolivia.

Marco Antonio Etcheverry Vargas nació en Santa Cruz, Bolivia, el 26 de septiembre de 1970. Debutó como profesional en 1986 en las filas del Destroyers de su país. En 1989 firmó por el Bolívar y tras un año, se vino al Albacete, donde estuvo sólo una temporada. La siguiente la pasó en el Colo-Colo chileno y al año siguiente, volvió a hacer las maletas para jugar en el América de Cali colombiano. En 1996 desembarcó en el DC United de Washington, si bien al principio estuvo cedido en el Barcelona y en el Emelec, ambos de Ecuador. Tras su etapa estadounidense, regresó al Bolívar, donde se retiró en 2004. En su palmarés tiene tres títulos de la MLS, dos Copas MLS, una Champions de la CONCACAF, una Copa Interamericana, una Liga ecuatoriana y una Liga boliviana. Con Bolivia jugó 71 partidos y metió 13 goles.

En el mundo del fútbol se le conocía como El Diablo.

 Él y Erwin Sánchez eran los pilares de la selección boliviana que, dirigida por Xabier Azkargorta, se plantó en el Mundial de Estados Unidos. El problema es que en el primer partido, Etcheverry fue expulsado por una patada sobre Lothar Matthäus y no jugó más.

 En la fase clasificatoria, Etcheverry fue la estrella de Bolivia. Marcó un gol en el 2-0 con el que los bolivianos derrotaron a Brasil en La Paz. Fue el primer partido de clasificación para un Mundial que perdía Brasil en su historia. De hecho, quedaron por delante los bolivianos. Luego, como todos saben, la «Canarinha» ganaría la Copa del Mundo..

 Es el décimo jugador con más partidos con Bolivia y el sexto con más goles.

En el Albacete de España apenas jugó 15 partidos en la temporada 92-93.

Está considerado como uno de los mejores jugadores de la historia de la MLS. Está en el XI ideal de la historia de la MLS y es el jugador con más partidos del DC United, el que fuera su equipo. Además, fue MVP de la liga en el 98.

Etcheverry recuerda con cierto coraje lo sucedido en el mundial de USA94 y su memorable poca participacion para una estrella mundialista en dicha justa veraniega..

«La única clasificación de Bolivia a un Mundial fue la que conseguimos para USA 94. Antes, mi país había ido a dos Copas, las de 1930 y 1950, pero por invitación. Y no volvimos a ir después del 94. Lo logramos al mando del vasco Xabier Azkargorta, quien nos cambió la mentalidad. Incluso le ganamos 2-0 a Brasil en La Paz, fue su primera derrota en eliminatorias. Ese día yo abrí el marcador en el minuto 89, después de que Platini Sánchez errara un penal».
«Tras la euforia desatada en mi país, teníamos que ir a hacer un digno papel. Abríamos la Copa ante el último campeón, Alemania. Todo el mundo estaba pendiente de ese partido inaugural. Yo me había roto los ligamentos de la rodilla y mi recuperación tardó ocho meses. Pensé que no iba a llegar, pero al final lo hice. El técnico me dijo que su idea era que recién jugara el último partido, ante España, que podía ser decisivo para la clasificación. La verdad es que no estaba en condiciones para jugar pero la ansiedad y las ganas de estar pudieron más. Yo era el mejor jugador de Bolivia en ese momento y no quería fallarle a mi pueblo». 
«Durante el partido, Arturo Brizio Carter pitaba mucho para los alemanes. En el banco nos paramos varias veces a reclamarle al juez y también a insultar a los alemanes. Sentíamos una gran impotencia y también era una manera de apoyar a los nuestros. El cuarto árbitro se acercó un par de veces a decirnos que nos sentáramos porque si no, nos iba a expulsar. Al final, Klinsmann abrió el marcador por una caída de nuestro arquero y el vasco me hizo entrar en el minuto 79. Enseguida fui a disputar una pelota con Matthäus cerca del córner, chocamos, pensé que se venía con todo a hacerme algo y puse la pierna para protegerme. No hubo patada ni mala intención. Pero Brizio vino corriendo y me expulsó. Jugué dos minutos y medio. No lo podía creer. De hecho, mi entrenador no estaba enojado y me dijo, cuando salía: “Marco, ¿quién te quita lo bailado”. Me dieron dos fechas de suspensión, no pasamos a la segunda fase y no pude jugar más. Fueron mis dos minutos mundialistas. Increíble».
«Pero no todo terminó ahí. Al poco tiempo jugamos contra Uruguay por las eliminatorias de Francia 98. En La Paz. El juez era otra vez Brizio. No me cobró un penal clarísimo, le fui a protestar y me dijo: “Seguí así que te voy a expulsar como en el Mundial”. Su amenaza me puso loco. Entonces, unos minutos después, en un tiro libre al lado del banco de suplentes, le dije en voz bien alta a nuestro entrenador, para que escuchara Brizio: “Profe, este árbitro está diciendo que soy un indio, está discriminando a mis compañeros, ¿por qué no le avisa al veedor?”. Ahí nomás la cortó. Se cagó todo el mexicano. Lo que pasa es que a Brizio le gustaba ser protagonista. Recuerden: fue el mismo que expulsó a Ortega contra Holanda en Francia 98».Fuente/SoHo,20Minutos.

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